Terminada la guerra, más de 2.000 prisioneros antifranquistas son trasladados a los valles del Roncal y Salazar, en el Pirineo navarro, para abrir una carretera de montaña. Esta carretera es el eje del libro, y desde ella se presenta la inquietante organización y el impacto social de los batallones de trabajos forzados. Un amplio trabajo de investigación, acompañado de detallados documentos y listados que pretende romper el muro de silencio impuesto durante décadas sobre una de las facetas más desconocida y cruel de la represión franquista: el trabajo forzado.